Está claro que la creciente importancia de Internet ha supuesto un importante cambio en las enquilosadas metodologías. De lo que, desde hace no muchos años, llamamos publicidad offline.

Como los soportes de cualquier otro medio utilizado en menor o mayor medida por un gran número de personas, los soportes online viven mayoritariamente de la publicidad y tienen que ofrecer el máximo para atraerla. Durante los últimos años de crisis, la inversión publicitaria global ha caído y en el mejor de los casos se supone que en 2010 se habrá mantenido. Mientras, la inversión en publicidad online ha crecido. Muchos dirán que esto es así porque comparativamente es más barata que la de cualquier otro medio, y tendrán parte de razón, otros dicen que es porque ha crecido el número de internautas y las horas dedicadas al medio, y también tendrán razón, pero creo que se la da poca importancia a un tercer factor, la enorme capacidad de segmentación de internet en comparación con otros medios y la cantidad de información que se obtiene de los usuarios de forma directa.
La variable geográfica es un tipo de segmentación que ofrece cualquier medio. A partir de aquí, si nos ponemos puntillosos casi ninguno puede competir con internet. Más allá de la sofisticación de la tecnología utilizada, cualquier soporte online puede ofrecer datos como el tiempo medio de permanencia en una página, qué buscaban los usuarios que han entrado en una determinada página o de dónde vienen y adónde van. Utilizando paneles como los que se utilizan en otros medios también obtenemos datos sociodemográficos como el sexo, la edad, los ingresos o la profesión.
Pues bien, a pesar de dar una mejor segmentación que la de otros medios y tener unos precios por usuario comparativamente mucho más bajos, todavía hay muchos anunciantes que no se deciden a publicitarse en los soportes online. Piden más.



