Introducción a la simulación social
La simulación social es un tipo de metodología de investigación que deja de lado la dimensión estructural de los fenómenos sociales para centrarse en su dimensión interactiva. Se basa en el desarrollo de un modelo, o teoría explicativa, de aquello que deseamos analizar y con el cual podemos jugar, experimentar, en función de nuestras necesidades. Los simuladores sociales no dejan de ser pequeños laboratorios sociales, cuya función es la de permitir contrastar hipótesis y prever los resultados de procesos sociales que están teniendo lugar en la actualidad.
Hablando de una forma menos técnica, la simulación social consiste en la creación de una sociedad artificial cuyas reglas de funcionamiento y cuyos atributos individuales son decididos por el investigador. Si alguien ha jugado alguna vez a los Sims, seguro que sabrá de lo que hablo… La estructura del juego está determinada, obviamente, por las necesidades del investigador, que orientará la programación del modelo a las hipótesis que le interesa contrastar.
Tradicionalmente las ciencias sociales se han fijado más en los aspectos estructurales de la sociedad que en los procesos interactivos. Se ha tendido a admitir que la estructura es un “dado por supuesto”, objetivamente existente independientemente de la voluntad de los actores. Los análisis estadísticos multivariables reproducen esta tendencia, al dar más valor a los resultados agregados de las relaciones entre las variables (estructurales) que a la interacción entre individuos.




