En psicología, la confabulación es el informe narrativo espontáneo de los acontecimientos que nunca sucedieron. Consiste en la creación de falsos recuerdos, percepciones o creencias sobre el yo o el contexto como resultado de una disfunción neurológica o psicológica. En otros casos puede ser la aplicación confusa de recuerdos verdaderos o estar basada en falsos recuerdos.
En relación a la confabulación, el filosofo de la mente Daniel Dennett – uno de nuestros favoritos – argumenta que no sólo no entendemos nuestra propia conciencia, además durante la mitad del tiempo nuestro cerebro nos engaña de forma activa. Permitidnos una segunda cita (es la última del post, lo prometemos). Son las palabras del lingüista cognitivo George Lakoff:
«todos nos han enseñado a pensar que nuestro razonamiento es consciente, literal, lógico, desapasionado, sin cuerpo y con base en el interés propio. Lamentablemente lo que se ha aprendido en los últimos 30 años de ciencias cognitivas es que cada parte de esta creencia es totalmente errónea. En realidad, el 98% de nuestro razonamiento no es consciente.»
