Hasta hoy he tenido la suerte de participar en proyectos de todo tipo relacionados con la investigación en los Social Media, con objetivos muy diferentes y en múltiples sectores. Esta experiencia es la que me ha permitido conocer que el potencial de los Social Media es mucho mayor que el de las prácticas más extendidas en la empresa.
La observación en un medio natural como es Internet, en el que las personas hablan sobre aquello que les motiva, nos ofrece la posibilidad de realizar descubrimientos reales sobre nuevas tendencias, necesidades latentes o sobre la realidad de cualquier persona, entidad o acontecimiento que provoque conversaciones en la red, que genere discurso, que vierta emociones, que construya lazos sociales y que influya sobre los demás a través de dudas, críticas o recomendaciones.
Esta información espontánea, libre, que espera en la red a que la podamos analizar y entender, tiene una cara, en muchas ocasiones oculta, que condiciona el éxito de este tipo de investigaciones. Esa cara oculta la tenemos en cuenta en cualquier netnografía, análisis de reputación online, tratamiento del Big Data en los Social Media, análisis de redes, investigación relacionada con el buzz…
Las lecciones aprendidas estos años de trabajo en el área, me hacen apuntar algunos de los rasgos con que hay que enfocar esta investigación para maximizar su utilidad:
Honestidad con el cliente
Es necesario validar cualquier investigación. Los Social Media son una fuente muy rica de información y discurso, pero no podemos analizar aquello que no provoca conversación.
Es importante centrarse en los objetivos de la investigación, realizar un estudio de viabilidad previo y confirmar al cliente que realmente existe discurso analizable en la red que puede responderlos.




