Si algo nos queda claro actualmente respecto a los Social Media es que siempre debemos tener en cuenta que los que hablan en ellas son personas, y estas personas se relacionan en entornos online y off-line, así un jugoso cotilleo se abre paso entre muros de Facebook, o a través de tweets y Re-tweets hasta que llega a la mesa de una agradable comida entre amigos, y dependiendo del tipo de cotilleo acabará en un McDonald’s, en el restaurante de Sergi Arola o en ambos, dependerá del tipo de público entusiasmado y ansioso por compartirlo con sus amigos.
Estos cotilleos nos llevan a pensar en el funcionamiento de la comunicación y del WOM, en como algunas personas disfrutan comentando con los demás sus experiencias y a otras raramente las escucharemos una vez regalándonos su opinión sobre casi nada, este comportamiento gracias a escalas como la de Forrester sabemos que es extensivo a los Social Media, es decir, no todo el mundo navega en Internet, tiene una cuenta activa en una red social, y si la tiene, no tiene porque opinar en ella.




