Hace un año, sólo había una plataforma necesaria para permanecer en el circuito social, pero los usuarios han incrementado sus registros a diferentes redes sociales, y para las empresas, muchas de ellas representan nuevos retos que jamás habían experimentado como realizar actualizaciones sin parecer repetitivos.
Como las cuestiones de este tipo han comenzado a surgir, muchos estamos aprendiendo a convertirnos en “mediadores sociales”.
La mediación social es la gestión de usuarios en múltiples plataformas y las dificultades asociadas a ellos. Tener más de una cuenta con una red social específica es un hecho nuevo que hace de estos temas, un precedente. La mediación entre las redes jamás habían sucedido pues los social media habían tenido etapas de transición hasta ahora.
Antes que Facebook se convirtiera en la capital del mundo virtual, existieron muchas redes luchando por estar en la parte superior, como sucedió con MySpace, que una vez llegado Facebook, existió una etapa de transición. Los usuarios no publicaron mensajes en ambas redes, sino que lentamente fueron abandonando MySpace para convertirse en estrictos usuarios de Facebook. Ahora coexisten diferentes redes sociales que se especializan en diferentes partes de la vida social, lo que permite a los usuarios crear cuentas sin disolver la anterior.




