¿Cuántos de nosotros hemos comprado una determinada cámara fotográfica sólo porque un compañero, amigo o conocido que entiende más que nosotros del tema, nos la ha recomendado? ¿Nunca habéis leído un libro y luego recomendarlo fehacientemente porque no podíais dejar de leerlo? ¿Y al tiempo, no hemos visto a alguna de las personas a las que les hemos comentado esto, con el mismo libro en mano?
Y ahora, al escuchar una canción bastante interesante en radio o en Facebook ¿no sentimos la necesidad de comentarle a todos nuestros contactos de la gran red social qué estamos escuchando?
Sí, la mayoría de personas responderían que sí y es la prueba más fuerte del poder social y cómo este incide en cantidad de nuestras acciones. Todos carecemos de tiempo y solemos basarnos en recomendaciones de otros para hacer algo, o comprar, por citar dos ejemplos, y esto se ve potenciado en la actualidad, por las redes sociales.




