Como todos sabemos el precio actualmente es un factor que ha cobrado mucha importancia a causa de la situación económica en la que nos encontramos. El consumidor hoy en día tiene un comportamiento más racional y exige una justificación de este precio, así que las marcas se esfuerzan por diferenciarse y ofrecer un valor añadido.
En el sector de la alimentación lo más común es demostrar ese valor añadido a través de controles de calidad más estrictos, argumentando que los productos son más frescos o que su sabor es inconfundible. En muchas ocasiones nos encontramos además con anuncios de televisión que buscan un vínculo emocional con los consumidores.
Este mismo vínculo ahora lo busca también la distribución. Hace unos días, Carrefour Discount lanzó una nueva campaña cargada de ironía y humor dirigidida a un consumidor que valora cada vez más el precio y exige un valor añadido real y demostrable.
Los tres anuncios que hasta hoy hemos podido ver, están relacionados con el sector de la alimentación: pasta, en la que trata de forma cómica la promesa de otras marcas de transportarnos a una idílica estancia familiar en Sicilia, galletas, en la que compara su producto con los típicos anuncios de la categoría que prometen desayunos en familia felices o vidas perfectas y aceite de oliva, en el que entre otras cosas ironiza sobre la capacidad que puede tener el diseño de una etiqueta de transmitir el perfecto equilibrio entre tradición y modernidad.
Se suele decir que la marca blanca o la marca de distribución no invierte en publicidad, y si lo hace tiende a resaltar únicamente la relación de la calidad con su precio, como nos muestra – entre otras – la marca Lidl en su spot ‘la calidad no es cara‘. Pero con este nuevo anuncio Carrefour Discount va al contrataque.
Según el estudio ‘Las Marcas de Distribuidor en el sector de la Alimentación‘ presentado por el Strategic Research Center de la EAE Business School, actualmente nueve de cada diez consumidores acostumbra en alguna ocasión a comprar marcas de la distribución. Desde 2005 – comentan – la imagen de la marca blanca ha cambiado y la percepción de este tipo de productos ha mejorado en cuanto a precio, etiquetado, envase, calidad y sabor. Las marcas blancas ya no transmiten únicamente un precio bajo. Su imagen ha mejorado y su credibilidad se ha incrementado.
Ahora sus campañas de comunicación también se van adaptando a esta nueva imagen.



