Un descubrimiento reciente en el campo de la neurociencia ha creado mucha expectación por sus implicaciones no sólo entre los profesionales médicos, sino también entre estudiosos del comportamiento humano como economistas, antropólogos, sociologos y… especialistas del marketing. Se trata de las neuronas espejo.
Como muchos de vosotros sabréis, la particularidad de las neuronas espejo es que no solo se activan en el momento que
llevamos a cabo una acción, también lo hacen cuando observamos a otra persona realizar esa misma tarea. De este modo nuestro cerebro es capaz de implicarse activamente en las acciones, sensaciones y emociones llevadas a cabo por otra persona.
Alrededor de la función de estas neuronas descubiertas en la Universidad de Parma en 1992 por Giacomo Rizzolatti, Leonardo Fogassi y Vittorio Gallesse, se han formulado diversas hipótesis que vinculadas a aspectos tan importantes para la humanidad como son: la capacidad de imitar de las personas, la inteligencia emocional, como explica el prestigioso psicólogo Daniel Goleman o a la evolución del lenguaje.
Si transportamos este descubrimiento al mundo del marketing, concretamente al del neuromarketing, encontramos autores como Martin Lindstrom que en su libro compradicción asocia el éxito comercial del iPod de la marca Apple, el videojuego Guitar Hero o el de un teléfono de la marca Bang & Olufsen a las neuronas espejo.
