Es muy habitual observar consumidores que prefieren pagar mucho más por su marca favorita en lugar de optar por otra opción de compra más económica que es muy similar o en algunos casos prácticamente idéntica.
Esta demostrado a partir de pruebas de cata ciega, que en muchos de estos casos no somos capaces de distinguir nuestra marca favorita de otras sólo por sus características organolépticas. Sin embargo, ¿por qué entonces insistimos tanto en comprar siempre la misma marca?
El concepto clave es la fidelidad a la marca. Que a pesar de ser un concepto muy utilizado, tiene mecanismos que son algo oscuros. ¿Cómo se genera entonces ese vinculo emocional que nos hace tan fieles?
