En el mundo de la publicidad, aquellas iniciativas que pretenden promocionar un determinado cambio en el sistema de valores de la sociedad se acostumbran a quedar sólo en esto: en la concienciación. Sorprende, de este modo, ver cómo la última campaña publicitaria de Johnnie Walker no sólo no se detiene en el campo de las ideas, sino que da un paso más. Las ideas no sirven de nada si no son transformadas en realidad, y esto es precisamente lo que ha conseguido la campaña Keep Walking, que se cerró el pasado mes de abril.
El objetivo de la campaña era demostrar que las grandes ideas individuales son sólo realizables cuando están respaldadas por un grupo más amplio de personas. Conseguir un mundo mejor es algo que sólo se consigue a través de la unión bajo el paraguas de unos mismos objetivos. Keep walking ha conseguido que miles de personas apoyaran la iniciativa de una persona individual, Laurence Kemball, que con su proyecto pretendía dar un paso adelante en favor de un cambio de modelo energético.
Pavegen, la invención de Kemball, consiste en un sistema de baldosas que recoge y almacena la energía que le transmite una persona cuando camina encima de ellas. Transforma, de este modo, la energía cinética procedente del movimiento de un cuerpo en energía eléctrica. De la misma manera que Keep walking ha transformado una idea en una realidad.



