¿Dónde estamos?
En un entorno tan competitivo y hostil como el actual contexto económico las empresas y las organizaciones se ven inmersas en una batalla muchas veces de pura supervivencia. El día a día no les deja pararse a pensar, y no me refiero a planes a medio o largo plazo como diseñar estrategias, planes de acción… me refiero a conocer su situación actual ¿dónde estamos?
El motor de una organización (la que sea, ya sea una empresa, una ONG o una asociación de vecinos) es aportar algo a la comunidad para recibir una contraprestación, sea monetaria, sea el arreglo de una piscina o sea proveer de recursos. Para poder alcanzar sus objetivos las organizaciones necesitan saber donde están, necesitan un mapa que les indique si están en el camino adecuado. En definitiva siempre es una cuestión de recursos y gestión de recursos. Uno de los principales recursos a los que hay que prestar más atención sin duda alguna y, más en este contexto, es el financiero.
Ya sé que muchos pensaréis que os dedicáis a apagar fuegos y que así difícilmente puede uno detenerse a mirar ningún mapa. Estoy de acuerdo, pero al final lo que arriesgas es tu futuro y a veces hay soluciones a las que no prestamos atención.
El mapa que toda organización tiene siempre a mano y que es imprescindible a modo de brújula es la contabilidad de la empresa. Muchas veces se pierde la visión de conjunto que ofrece y, nos paramos a analizar solo algunos aspectos. Bien por el día, como decíamos antes, bien por desconocimiento de todo su potencial como herramienta analítica. Solicitar un informe a auditores externos puede suponer un momento de inflexión para una organización.
Que tu organización realice una auditoría no solo te dirá si el mapa que está leyendo (tu contabilidad) te llevará a buen puerto, también reforzará tu imagen de marca al transmitir transparencia, un valor en alza en cualquier organización.




